En México, un parque industrial es un terreno
delimitado para uso industrial que si bien, no opera bajo un
régimen aduanero, si ofrece toda la infraestructura urbana y permisos
necesarios para la operación de empresas de manufactura, alta
tecnología y centros de distribución.
A diferencia de un terreno aislado, el parque industrial ofrece un
servicio integral bajo el concepto de plug & play
(enchufe y listo), ya que la oferta inmobiliaria de terrenos y
edificios industriales, además de ser de muy alta calidad, cuenta con
todos los servicios básicos para que el usuario no tenga que
preocuparse de cualquier trámite de manera individual. Todo está listo
para usarse.
La norma mexicana NMX-046-SCFI-2005, certifica que
los parques industriales cumplan con los criterios indispensables para garantizar
al inversionista una óptima operación. Entre estos
criterios se encuentran: la dimensión del terreno (mínimo 10 hectáreas
con otras 10 para futuras expansiones); permisos para uso industrial;
servicios básicos de agua, energía eléctrica y telecomunicaciones;
infraestructura urbana (banquetas, alumbrado público, descargas de
aguas, etc.), en volumen suficiente y acorde con la normatividad
correspondiente; protección del medio ambiente (30% de aéreas verdes y
cumplimiento de la normatividad ambiental); administración interna
responsable del mantenimiento y seguridad del parque y los inquilinos;
existencia de edificios industrial, preferentemente de Clase A.
Así, las ventajas de los parques industriales en
México son: a) la certeza en la propiedad de la
tierra, en la factibilidad de los servicios básicos; en los permisos
de operación y en la calidad de los edificios y la infraestructura
interna; b) su ubicación cerca de las
principales rutas del comercio; de los asentamientos humanos y centros
de educación; de los proveedores en la cadena productiva; y c) la
disponibilidad de servicios de valor agregado como
seguridad, mantenimiento y atención a los inquilinos, con edificios
industriales disponibles para venta o renta, así como bajo esquemas de Shelter,
built-to-suit o lease-back.